Algunos lo llaman “temor a la influencia del aparato político” de los intendentes y gobernadores. Otros lo denominan “operativo contención de riesgo” y los más directos advierten sobre una eventual “trampa en las urnas”. Cualquiera sea el eufemismo que se use, tanto en el oficialismo como en la oposición ya tienen diagramado para el próximo domingo un mapa electoral antifraude donde desplegaron como antídoto un ejército de fiscales; confían en nuevos mecanismos de control dispuestos por la Cámara Electoral en una batería de dispositivos coordinados desde el Correo Argentino para dar mayor transparencia a los comicios.

Por la simple razón de peso electoral y densidad de población, el Conurbano bonaerense aparece como una “zona roja” indicada como el lugar propicio para las trampas electorales tanto por oficialistas como por opositores según quién lo mire. Hay algunos municipios en donde cada espacio político marcará con mayor énfasis que otros a la hora de contar votos. También en el mapa antifraude desde Cambiemos, el Frente Renovador o Unidad Ciudadana señalan a distritos como Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires. Y no le escapan a este esquema las provincias del norte argentino lindante con las fronteras que estarán bajo la lupa de fiscales o dispositivos de seguridad coordinados por la Casa Rosada y el Correo. Allí figuran las provincias de Salta, Jujuy, Formosa, Corrientes y Misiones.

Según una ronda de consultas que realizó Infobae con los principales encargados del armado electoral de la votación y el escrutinio, cada caso resulta particular y cada fuerza política armó su propio mapa antifraude con diversas características para poner en marcha mecanismos destinados a la transparencia. Así se puede trazar un mapa nacional dividido por zonas:

La frontera norte. Por acordada de la Cámara Nacional Electoral, la Dirección Electoral decidió instalar para estas elecciones unas 120 máquinas biométricas. Esta fue una idea que promovió Cambiemos con la intención de cruzar información, detectar irregularidades en el padrón y evitar “duplicidades” en el voto de toda la frontera norte. Así se implementará en 1000 mesas de unos 120 establecimientos de votación las máquinas biométricas en las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Misiones, Corrientes y Chaco. Se trata de una prueba piloto en un lugar clave para el Gobierno.

Es que allí siempre se teme el doble voto o el tráfico de extranjeros para votar en día de los comicios. Los referentes de Massa admiten en reserva que distritos como Formosa, Chaco o Misiones son “muy difíciles de controlar” y esperan que allí el PJ kirchnerista pueda hacer todo tipo de trampas. En Cambiemos no se resignan a esa idea y, por el contrario, encomendaron a sus dirigentes a reforzar la fiscalización en toda la frontera norte. “En las provincias del norte el voto en cadena funciona muy aceitadamente al igual que el tráfico de extranjeros. Por ello, es allí donde hay que tratar de apuntalar los controles”, dijo un destacado referente del armado electoral de Cambiemos en la zona norte del país.

El Conurbano y el interior. El kirchnerismo cree que Cambiemos tendrá “una fuerte influencia del aparato electoral” en aquellos distritos manejados por sus intendentes. Así lo explicó a Infobae la diputada Teresa García, una de las jefas de fiscalización de Unidad Ciudadana en territorio bonaerense. Por eso el frente que lidera Cristina Kirchner reforzará los controles en municipios como San Isidro, Lanús, Vicente López, Quilmes, San Martín, Tres de Febrero. En la primera sección electoral el kirchnerismo también dispondrá de un batallón de fiscales al igual que en ciudades del interior de la provincia como Mar del Plata, La Plata, Tandil, Olavarría y Bahía Blanca.

Desde Unidad Ciudadana dicen que tienen cubierta la fiscalización en las 5000 escuelas bonaerenses. En tanto en las filas de Cambiemos, apuestan a la capacitación de los 38.000 fiscales que se dio en los últimos meses pero le añaden algunas herramientas más para garantizar transparencia en el Conurbano: confían en la acordada que fijó la Cámara Electoral para imponer más de 70 escáneres para pasar los telegramas de votación de las escuelas al centro de cómputos.

Estos aparatos que facilitarán el conteo y el traspaso de datos se ubicarán en distritos estratégicos como Avellaneda, Almirante Brown, Esteban Echeverría, Berazategui, Florencio Varela, Malvinas Argentinas, Ituzaingó, San Martín, La Matanza, Lanús, José C.Paz y Tigre, entre otros lugares del Conurbano. De esta manera, en muchas escuelas situadas en esas comunas podrán eliminarse las camionetas que transportan los telegramas a los Centros de Transmisión Digitalizada (CTD) y ello ayudaría a agilizar los tiempos de escrutinio.  A la vez, se abrirán en el Conurbano unos 80 CTD nuevos. Para el envío de datos desde los CTD, el Correo dispone de varios escáneres conectados a PC “empadronadas”. Esas computadoras envían los telegramas encriptados y con firma digital.

Los centros estarán situados en localidades clave para Cambiemos como Florencio Varela, Laferrere, Berazategui, González Catán, José C. Paz, Merlo, Hurlingham, Avellaneda, Ituzangó, Lomás de Zamora, Quilmes, Tigre y Almirante Brown, entre otros. Los referentes de Cambiemos confían en que estas herramientas puedan dar mayor transparencia en esos distritos. Pero los lugares donde se instalarán estos centros y escáneres no fueron diseñados por el Gobierno sino dispuestos por la Cámara Nacional Electoral.

En algunos municipios como San Isidro, los referentes de Cambiemos decidieron poner hasta cámaras en los pasillos de las escuelas para vigilar eventuales casos de fraude. Desde el Frente 1País que lidera Sergio Massa aseguraron a Infobae que en el Conurbano e interior de la provincia las trampas podrán ser frenadas por los eternos punteros del PJ que les responden. No obstante, admiten que podría haber dificultades en distritos como La Matanza, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Lanus y Merlo donde tiene previsto aumentar la cantidad de fiscales de mesa.

 

Ciudad de Buenos Aires. En el Gobierno creen que el territorio porteño tiene asegurada una victoria de la mano de Lilita Carrió. Pero no por ello descuidarán los controles en este distrito clave del PRO. Cuentan con la instalación por parte de la Cámara Electoral de unas 40 máquinas de escaneo de telegramas en barrios como Congreso, Liniers, Monte Castro, Villa Urquiza y Núñez, entre otros. Los kirchneristas de Unidad Ciudadana no se resignan a perder por paliza en territorio porteño. Por ello, buscarán sumar fiscales en barrios que históricamente son de clase media porque creen que estos sectores están desencantados con el gobierno de Mauricio Macri. Allí también el massismo espera reforzar el batallón de fiscales en barrios humildes y de sectores medios.

Córdoba y Santa Fe. Los referentes de Cambiemos en Córdoba dieron instrucciones de potenciar la cantidad de fiscales en distritos del norte de la provincia como Sobremonte, Río Seco, San Francisco de Chañar y Tulumba. El resto de la provincia creen que está muy controlado. Por otra parte, en las filas del PJ entienden que los comicios serán reñidos, por lo que apuestan a dar una dura batalla en Córdoba Capital, donde creen que Cambiemos puede dotar más fiscales en las mesas. Allí el peronismo buscará reforzar con fiscales y dar pelea a los radicales. También Santa Fe se presenta como una provincia complicada en el mapa antifraude ya que la acumulación de boletas nacionales y de elecciones locales hará más complicado el sistema de votación. Por ello, en Cambiemos apuestan fuertemente por controlar el voto en el Gran Rosario y en Santa Fe. En tanto, desde 1País creen que esos distritos están bien monitoreados por los históricos punteros peronistas.

(infobae.com)

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